Toda la llanura de litoral que forma el Municipio de Ribamontán al Mar esta atravesada por numerosos arroyos, regatos y ríos. El curso de agua más importante del municipio es el río Miera, que nace en el portillo de Lunada, a unos 1.250 metros de altitud, y tras haber realizado un recorrido serpenteante de 41 Km. se lanza por estas tierras al encuentro del mar, desembocando frente a la Bahía de Santander, que en su tramo final recibe el nombre popular de Ría de Cubas, que aquí constituye un hermoso limite natural entre Ribamontán al Mar y el vecino municipio de Marina de Cudeyo.
Tanto el estuario que este curso de la ría forma al alcanzar la bahía como las dunas del Puntal están propuestos Lugar de Importancia Comunitaria (LIC). El elemento central del Lugar es sistema dunar que se extiende de Loredo a Punta Rabiosa en más de 4 Km. Por los aportes de sedimentos que proceden del río Miera y la dinámica producida por las mareas en la bahía de Santander, este sistema se encuentra en constante evolución, provocando un constante crecimiento de la Punta Rabiosa en dirección oeste, adentrándose cada vez más en la bahía de Santander, por el predominio de la sedimentación. En el estuario del Miera aparecen abundantes zonas intermareales, con espectaculares riberas invadidas por bancos de arena, fangos y limos sobre los que se desarrollan matorrales halófilos, con un encadenamiento de vegetales condicionados por la influencia marina, alcanzando notable importancia ecológica, con praderas de zostera y sustrato arenoso y limoso. Constituyen una de las principales zonas para el marisqueo en la bahía.
Así mismo, los fangos intermareales son zona de alimentación fundamental para las aves dentro de la bahía de Santander convirtiéndola en zona de especial interés para el refugio de aves acuáticas, en pleamar los arenales más elevados se constituyen en importantes zonas de descanso. Todo ello, por tanto, aumenta también los valores ornitológicos de esta zona.
La amplia llanura que conforma el resto del término municipal de Ribamontán al Mar se encuentra regada en toda su extensión por una abundancia de pequeños cauces que incrementa la riqueza con una tierra húmeda que propicia el crecimiento de verdes praderías lo que contribuye al logro de bienestar a la vez que infiere belleza a su paisaje. |