Desde la prehistoria se puede verificar la presencia humana en este enclave de Ribamontán al Mar, que se hace patente por el descubrimiento de objetos del Paleolítico Inferior en Somo y en Galizano. Así mismo, se encuentran evidencias de un yacimiento al aire libre en los pinares de Loredo, con algunas piezas posiblemente del Musteriense. La veracidad de estos asentamientos en la zona se constata con el hallazgo de la cueva de la Garma en el vecino municipio de Ribamontán al Monte, a tan sólo 500 m. del límite municipal, testimonio irrefutable del poblamiento de este territorio en época paleolítica, sobresaliendo su conjunto de arte rupestre y mobilar, su extraordinario estado de conservación la sitúa como uno de los yacimientos más importantes de Europa. También en los acantilados entre Langre y la punta de Cucabrera han aparecido algunos yacimientos del Neolítico y el Calcolítico. Por estos yacimientos, que salpicaron todo el litoral de Ribamontán al Mar, se deduce que su costa estuvo muy frecuentada por el hombre de la prehistoria en fases tardías. La mayoría eran talleres de sílex, donde se preparaban y tallaban las herramientas con este mineral que es muy abundante en los acantilados de su costa. |