Su paisaje se encuentra identificado por una amplia llanura que forma una rasa litoral, cortada en impresionantes acantilados que protegen las hermosas playas de Langre y Arnillas, que son un paraíso natural. Frente a la costa de Loredo se localiza la isla de Santa Marina, la más grande de Cantabria. Este peñasco protege el final de la playa que se dilata hasta adentrarse en la Bahía de Santander, trocada en una gran lengua de arena que forma El Puntal, es uno de los arenales más grandes de Cantabria. Esta flecha cierra a la vista el recorrido final de la ría de Cubas, que forma la desembocadura del río Miera, siendo límite natural con el vecino municipio Marina de Cudeyo. Al sur linda con Ribamontán al Monte. Bien comunicado con los otros municipios costeros, está tan solo a 34 Km. de Santander. Además existe una línea marítima que une las localidades de Pedreña, Somo y Santander.
El término municipal se encuentra comprendido por siete núcleos de población: Castanedo, Galizano, Langre, Loredo, Somo, Suesa y Carriazo, en este último es donde se emplaza la Casa Consistorial.
El territorio de Ribamontán al Mar se ha visto afianzado, gracias a su privilegiado enclave natural, como uno de los destinos turísticos más frecuentados en Cantabria durante la época estival, dotado de buena infraestructura hostelera, a la vez que se mantiene en su término algunas de las más representativas explotaciones ganaderas de la región.